Proyectos anteriores

La queermix

CARMELO GABALDÓN, ROBERTA MARRERO,  O.R.G.I.A, PEPE MIRALLES y TACTALGRAPHICS + LIZ DUST (Texto y visita guiada)

“La queermix”, una exposición colectiva que recoge, a modo de muestra, una selección de trabajos que hablan, desde posicionamientos actuales, plurales y diversos, de identidad y género. Las propuestas artísticas revisan conceptos como el de Historia, el de biografía o el de literatura universal para construir imaginarios queers. Carmelo Gabaldón, Roberta Marrero, Pepe Miralles, y los grupos de artistas O.R.G.I.A y Tactelgraphics ponen en común y dialogan en un espacio heterogéneo e inclusivo.

El origen de la palabra inglesa queer se liga al siglo XVIII donde se empleaba para referirse al tramposo, al borracho y a la oveja negra, pero también a todo aquel que no se pudiese reconocer inmediatamente como hombre o mujer. Hoy se sigue usando para indicar lo ‘torcido’, lo ‘raro’. La palabra dejó de ser un instrumento de represión social para convertirse, empleada por el colectivo LGTBI, en un espacio de acción política. Queer representa las sexualidades, los afectos y los géneros que traspasan las fronteras de lo aceptado socialmente, aquello que impone el heteropartriarcado desde lo straight, lo ‘recto’, relacionándolo con una vida heterosexual, monógama entre personas de la misma edad y clase social.

“La queermix” es una exposición colectiva que une una serie de autores españoles con una actitud reivindicativa y activa, tanto en sus vidas personales como en su producción artística, cuestionan las producciones y discursos de la heteronormatividad. Para ello emplean estrategias como el apropiacionismo de relatos, imágenes e iconos.

O.R.G.I.A transforma la Historia del Arte mediante la dislocación de aquello que creíamos saber porque fue así como nos lo contaron, pervierte el relato oficial, le da la vuelta para lograr una ruptura con él. De forma paralela, Pepe Miralles realiza una operación de reasignación de palabras, cambiándole el género a un personaje de una novela histórica para que el espectador pueda percibir cómo este gesto mínimo altera radicalmente la percepción del conjunto. Carmelo Gabaldón también echa la vista atrás y rescata una fotografía de su niñez que durante años le avergonzó, poniendo en práctica la aceptación y el orgullo en un ejercicio de doble exposición. Por su parte, Tactelgraphics realiza una puesta en escena que busca el grado cero de su imaginario, el origen de su universo particular. Por último, Roberta Marrero propone un panel de imágenes y mensajes de los ídolos que le ayudaron constituir su identidad.

En esta ocasión, el texto de sala lo escribe la drag queen Liz Dust. Un texto que asume su protagonismo como pieza libre que se añade a la cadena.

“La queermix” agita, bate, compone, pero no mezcla. Todo cabe. Todo se incluye. Ecléctica, plural y diversa, favorece la construcción de otra historia, la suya propia.

O.R.G.I.A
Tactelgraphics
Carmelo Gabaldón
Pepe Miralles
Roberta Marrero


Le faux sportif. S.1: La salle/ sale

SEBASTIAN CHISARI

El espacio misterpink presenta, el proyecto multidisciplinar del artista Sebastian Chisari La salle/sale, la primera parte de la serie de exposiciones “Le faux sportif”, que abordarán el espacio (“La salle/sale”), el cuerpo (“Lâshe/Lache”) y la mente (“Moniteur/Monitor”), tras llevar a cabo una experiencia deportiva conectada a una lectora. Se trata de una contaminación del espacio del gimnasio y lo que en él sucede, a través de la coincidencia entre la lectura de unos textos filosóficos y la rutina deportiva que el artista realiza diariamente en el gimnasio. Esto da lugar a un experimento, que fantasea con situaciones, como la posibilidad de conquistar un espacio impersonal de salud, plantarse ante una dicotomía (la del peso/no peso en fitness), o dejar la toma de control de la mente humana a una máquina pre-programada.

La salle – sale, título de esta primera parte, está formado por dos palabras que en francés tienen una pronunciación casi idéntica y que nos da un doble significado que enlaza con el tema de investigación del proyecto: la sala – sucia. Esta primera parte analiza el gimnasio contemporáneo, el funcionamiento de su propaganda y su posterior conquista. Es el resultado de observar, pensar y experimentar bajo los efectos de la serotonina y las endorfinas, en un momento en que el cuerpo está en su máximo rendimiento deportivo. Un instante en el que toda lógica se esfuma para penetrar en un espacio de seducción, y en el que resuenan textos que han sido leídos previamente a la cita diaria con el gimnasio. Para ello se traza una línea de investigación en la que encuentro conexiones entre la antigüedad clásica, la práctica deportiva en el gimnasio y textos de pensadores contemporáneos que he leído antes de entrenar.

El gimnasio en Grecia (cuna de la filosofía) fue un generador de fantasías vinculadas al cuerpo, que dio lugar a mitos como el del súper hombre/mujer. Esto ha derivado en la asociación de los mismos a un héroe mitológico, que generalmente era retratado con un cuerpo atlético. En el siglo XXI este espacio sigue promoviendo la idea de obtención de metas, fomentado por un tipo de publicidad con unos clichés, que a su vez nos remiten a la época clásica a través de las connotaciones de su nombre (Olympia World, Atenas, etc.). El gimnasio quiere atraer al público que pasa cerca de las instalaciones y, en estas, la seducción no solo reside en el nombre, también en los elementos funcionales y decorativos del espacio arquitectónico. El objetivo es sobreexponer su contenido visual y la manera en que la iconografía clásica ha sido descontextualizada, su actualización propagandística contemporánea, para volver a contextualizarla en un espacio-simulacro.

Una vez que el gimnasio te atrapa, toca apoderarse de él. Ante las normas de borrado de la huella (que se manifiesta por ejemplo en la obligatoriedad de usar toalla), y que vamos a dejar a nuestro paso. Columnas, espejos, cristales, suelo y rincones que no pueden ser limpiados. La huella como marca sutil, como prueba de la superficie invadida, sobre metros cuadrados de existencia sellada. Una huella que implica una performatividad, un movimiento de la mano, cuyo protagonismo es traído a este nuevo espacio deconstruido, y que a su vez se presenta aquí como una metáfora de la práctica artística. Un lugar para buscar la huella invisible, recordándola, revisando que persiste y registrándola.



Words without thoughts

NATALIA DOMÍNGUEZ

El trabajo de Natalia Domínguez se desarrolla desde la necesidad de comunicación simbólica, el cuestionamiento de su sentido y la utilidad del objeto artístico. Podría decirse, de hecho, que sus obras se apelan a sí mismas con la intención por exponer la propia naturaleza del arte y los códigos jerárquicos que la componen.Mediante el uso del texto, la cultura popular y la apropiación de los dispositivos de comunicación de masas en un intento de comunicación directa entre obra y espectador, Natalia Domiínguez explora las diferentes formas en que las estructuras de poder nos construyen como comunidad.

Si en su anterior proyecto, Greetings to the audience, Natalia D. exploraba las distancias relacionales, simbólicas y espaciales de la comunicación, Words without thoughts surge del deseo por leer los códigos que se intercambian entre el espacio urbano y quien lo practica. Somos constantemente interpelados. El espacio se plantea como código simbólico y generador de relación comunicativa tanto de forma independiente como a través de la carga de contenido que otorgamos progresivamente a los objetos.

A través de una serie de análisis formales y conceptuales rescatados del espacio urbano, Natalia Domínguez genera una abstracción constructiva para generar contenedores de significado que se plantean como una suerte de arquitectura conceptual. Recurriendo al error, la tensión previa al colapso y la incorporación de contenido a la arquitectura como losa semiótica, la exploración de materiales, referencias anacrónicas y collages conceptuales surge desde la necesidad por entender los códigos simbólicos y sus cargas comunicativas dentro del espacio – el exterior y el interior; el cargado de contenido y el que espera a ser cargado; el que se descompone y desde el que se compone.

Nota:

El título de la exposición hace referencia a una sentencia hecha por el Rey Claudio en el acto 3 de Hamlet: Words without thoughts neer to heaven go.

El sentido de la frase parece un intento por evadir todas aquellas palabras en vano, sin reflexión previa, ya que según éste nunca trascenderán. El interés por quedarme sólo con la primera parte de la frase es, en primer lugar, generar una tergiversación de sentido [Palabras sin meditación previa, podría interpretarse] y, en segundo, mostrar la incoherencia, ya que realmente, al tratarse de construcciones que meditan acerca del símbolo y las cargas de contenido, se podría decir que cada una de las piezas es a thought without words.